Charla para el Centro Internacional de Estudios Budistas (CIDEB) para el día 9 de mayo de 2020

Buenas tardes, bienvenidas y bienvenidos, primero de todo agradecer que estén ahí, así como agradecer al Lama Rinchen por esta invitación a llenar este espacio de comunicación de los Sábados y a la Sangha que, con su trabajo, permite que las Enseñanzas se puedan difundir y lleguen cada vez a más gente.

   Mi intención no es, por supuestísimo, ofrecer ninguna enseñanza de ningún tipo sino una experiencia reflexionada que sería suficiente con que le sirviera a una persona y si no, a mí sí me ha servido mucho porque estar aquí es una gran responsabilidad y requiere de una predisposición y un prepararse internamente más riguroso.

   He optado por este escenario que es laico ya que grabo otros vídeos para diferentes trabajos y es el que mejor iluminación tiene y el montaje, digámoslo así, ya está hecho. He colocado una orquídea como homenaje a la naturaleza que en estos días de confinamiento se ha mostrado más esplendorosa que nunca y eso ha sido de mucho agradecer.

   Ha pasado casi un mes desde que recibí la propuesta y hemos estado en un estado no sólo de alarma sino de impermanencia más evidente que en otras ocasiones, hoy es el día en que ya podemos salir de manera ordenada y por franjas horarias y es una auténtica alegría ver las calles con niños.

   Todo esto me ha hecho reflexionar bastante y aunque fui tomando notas desde que sabía que tenía que hacer la charla, ha sido esta mañana muy temprano cuando la he escrito definitivamente y si me disculpan, miraré de vez en cuando el guión para no pasar por alto las cuatro ideas básicas que me gustaría comunicar.

   Tengo 45 minutos para la charla y he decidió basarla en 3 Ejes.

1r EJE: MUERTE Y DUELO EN TIEMPOS DE PANDEMIA

   Esta pandemia ha sido una ocasión para traer a la muerte a primera línea y así poder darnos cuenta de cómo la muerte se convierte en un disparador de conciencia, de poder redefinir la vida, resignificarla y dar sentido a este transitar que es la vida.

   Pero realmente, siento que en lo profundo no ha sido así en general. Seguro que cada uno/a ha vivido una experiencia concreta y le ha supuesto una reflexión diferente pero a nivel social, podemos decir que ese impacto esperado (quizás expectativa mía) no ha sucedido y se manifiesta por ejemplo en el “Memorial del Coronavirus” que empezó a emitir la TV hace un par de semanas, más o menos y que ha pretendido ser un homenaje a las personas que han muerto, lo cual considero un acto de calidez y humanidad pero, desde mi humilde opinión, considero que al decir frases del tipo “No quiero perderte, quiero volver a verte” se pudiera estar transmitiendo cosas como estas:

-No hay una aceptación de la impermanencia

-Apego

-Egocentrismo

-No aceptación de la despedida

   Pero las personas se van y conviene que nosotros aprendamos a gestionar su ausencia. Confortarnos con su recuerdo y la huella que dejó en nosotros. Permitir ese adiós y que la persona siga su camino, sin retenerlo, pura generosidad, deseándole un buen viaje.

   Respecto al duelo y al drama que se ha hecho respecto al no poder despedirse, considero que forma parte del no vivir con conciencia de mortalidad. Cuando se vive desde esa conciencia, nos despedimos de todo y de todos un poquito cada día, tratamos de vivir con los menos asuntos pendientes, tratamos de tener los sentimientos al día, los te quiero, lo siento y gracias vuelan por doquier y permitimos que las personas que queremos puedan irse en cualquier momento. A mi parecer, los duelos son íntimos y personales y hacer de eso un hecho mediático sólo nos saca del profundo sentimiento de pérdida que, en algún momento, convendría abrazar.

   Cuando hay personas ancianas en las residencias, por edad, aunque la muerte visita a niños, bebés y a cualquier persona en cualquier momento, pareciera que tienen la muerte más cerca y es con quién más conviene tener los sentimientos actualizados. Sin aplazar nada para un mañana porque no sabemos si hay un mañana o cómo será como esta pandemia nos acaba de enseñar.

Con esto daría por finalizado el primer eje y antes de pasar al segundo, me gustaría dejarles algunos enlaces a artículos de mi blog para quiénes quieran seguir profundizando al respecto:

  1. Pandemia y muerte: la sabiduría de la infancia y la ancianidad https://www.marcortina.com/pandemia-y-muerte-la-sabiduria-de-la-infancia-y-la-ancianidad/
2º EJE: CÓMO SER BUDISTA (O CÓMO VIVIR DESDE LAS ENSEÑANZAS) Y SÍ MORIR EN EL INTENTO

   Aprovechando que este es un foro de amigos y hermanas en el Dharma y ya que ayer, mientras fregaba los platos, me vino esta frase me gustaría desarrollarla un poco más ya que sería muy difícil hacerlo en otro contexto.

  Cuando empecé a asistir al Ritual de Tara de los domingos en Febrero de 2004, después de morir mi padre un mes antes, tuve la ocasión de entrevistarme poco después con el Lama Rinchen y me llamó la atención que no le diera la importancia que yo le daba a la muerte física cuando el Budismo, pensaba, giraba en torno a ella. Acababa de releer El libro Tibetano de la Vida y la Muerte.

  Con el tiempo y la práctica, comprendí que el acento y el foco estaba en la VIDA y que es en ella donde podemos responder a la pregunta de ¿QUIÉN MUERE? porque este es realmente el aprendizaje.

  Podríamos empezar por desidentificarnos del personaje, dejando de alimentar sus deseos, su indiferencia y sus rechazos pero para eso conviene, primero, ser consciente que vivimos desde un personaje que intenta por todos los medios ser aceptado y pertenecer. Y a veces, eso incluye responder a las expectativas de los otros, ignorando nuestras verdaderas necesidades.

   Se trata, como tantas veces ha dicho el Lama Rinchen, pasar de lo burdo a lo sutil, ir convirtiéndonos en seres sensibles que, dicho sea de paso, puede resultar como mínimo, incómodo pero bueno, ya hemos visto dónde nos ha llevado la comodidad…Es cuestión de elegir.

   Las Enseñanzas desafían a la razón. La razón como una caja hermética en la que, en algún momento podemos tener la cálida y reveladora experiencia de quiénes somos, una experiencia que se coló por una rendija muy pequeña, casi imperceptible pero que, una vez la hemos saboreado ya no podemos mirar atrás.

   Cuando intentamos entenderlas desde ahí, desde la razón, podrían venir pensamientos como “no entiendo nada”, justo ese es el momento en el que más que nunca, conviene confiar y seguir, darle luz y agua a la semilla blanca que ya tenemos plantada. Justo ese es el momento en el que conviene dejar que ese pensamiento siga su camino hacia la nada mientras nosotros seguimos intentando estar en el presente, en el Aquí y Ahora, anclados en nuestra respiración y en las sensaciones mientras seguimos practicando con perseverancia el silencio, la paciencia, la generosidad, el entusiasmo, la presencia, la conciencia de no hacer daño verbal ni mental ni emocionalmente, sin juzgar, sin interpretar. Y confiar. Confiar en nuestra verdadera naturaleza, sin miedo. La flor que somos se abrirá. Como las olas del mar que van convirtiendo la roca en arena.

   Todo esto sí está a nuestro alcance y motiva por los resultados íntimos de paz interior y felicidad genuina que nos proporciona

3r EJE: PARA ACABAR

Tenemos la naturaleza de Buda, ya estamos iluminados, el único impedimento somos nosotros mismos. Posiblemente, como el Lama Rinchen ha insistido tantas veces, a causa de nuestra baja autoestima espiritual y/o de nuestra poca confianza en el Dharma, nuestro posible apego al personaje. O quizás, miedo a lo desconocido, cuando en realidad ese es nuestro hogar, eso es quiénes somos. Ya somos hogar.

La Iluminación que ni siquiera podemos alcanzar a imaginarla, no es una carrera de obstáculos, ni de nada. No es una carrera. Al revés, para descubrirla necesitamos quedarnos en quietud y en paz, aguantando el desconcierto que suponen esos rayos de comprensión, inasimilables para la razón, esas revelaciones que vienen a través de la experiencia. Y no hacer nada con ellas.

No nos transformamos, no es una acción. Somos transformados. Permitimos la transformación. No nos interponemos. Más bien, nos quitamos de en medio.

   No se trata de acumular puntos para el karma como si se tratara de una hucha. El karma es energía y como tal, requiere energía de motivación genuina y actitud de entrega. Entrega a querer saber quiénes somos. Creo que se trata de aceptar que ya somos esa luz brillante y de poder ver que está enfangada, llena de capas de argumentos y razones que nos alejan de nosotros mismos.

  No se trata de hacer un esfuerzo que nos supere porque es entonces cuando abandonamos, conviene conocerse y respetarse, intentándolo honestamente pero sin sobrepasar nuestra tolerancia a las experiencias nuevas. Se trata creo, de hacerlo desde la alegría loca que decía el Lama Rinchen en las Enseñanzas de Las Cuatro Nobles Verdades.

Si no entendemos nada, es buena señal y siempre nos queda como mínimo, ser altruistas ya que eso nos beneficia a nosotros mismos y a nuestro entorno y como el aleteo de una mariposa que llega a más lugares y más dimensiones de las que somos capaces de comprender.

En la Enseñanza de “La felicidad genuina” Lama Rinchen nos contó su conversación con su Maestro el cual resaltó la nuclear importancia de los méritos. Son estos los que disuelven el ego y abren la puerta a lo que ya somos. Invertimos en A para alcanzar Z, no corremos desesperados detrás de Z porque como decía Gawa Chötso y que conozco porque una amiga me lo envió:

Just silence and inner experience (Sólo silencio y experiencia interior)

Looking into my own mind (Mirando en mi propia mente)

Trying to rest in Natural state (Tratando de descansar en el estado Natural)

Whitout expectation (Sin expectativas)

With open heart (Con el corazón abierto)

With gratitude (Con gratitud)

With love (Con amor)

With space (Con espacio)

Nothing to see (Nada que ver)

Nothing to go (Ningún lugar adónde ir)

Nothing to be (Nada que ser)

Para acabar, espero no haber respondido a sus expectativas que son las que nos causan frustración. Seguro que en la exposición me faltó ternura y compasión, pero les prometo que estoy en ello. Muchísimas gracias a todas y a todos. Un abrazo

Este es el enlace a la Charla que será emitida el Sábado, día 9 de Mayo, a las 17.00h. Podrán escribir preguntas que responderé al acabar para no distraer en «Comentarios» del Vídeo en Youtube. Gracias

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