Estimados padres, madres, tíos, tías, abuelos, abuelas, me gustaría deciros que los niños y las niñas:

Viven la muerte de manera diferente a los adultos, por lo menos hasta los 6 ó 7 años dependiendo de su madurez y educación familiar.

Vivirán los cambios, las pérdidas y la muerte condicionados por su familia sí, pero por fortuna, como niño/a, conserva su naturalidad, su espíritu investigador, su creatividad y su apuesta total por la vida, por el juego y por el aquí y ahora.

No necesitan nuestras explicaciones racionales y conceptuales, nos necesitan a nosotros/as, compartiendo con ellos dudas y preguntas y construyendo las respuestas al misterio de la vida y la muerte juntos. Y tú, ¿qué crees?

Sienten que el amor amortigua el dolor de la pérdida

-No esperan que seamos modelo de perfección, esperan que seamos quienes somos de manera honesta, generosa y sincera, respetando sus comentarios, sin evadirnos, estando presentes

-Esperan que seamos compañeros/as de viaje, de esta travesía dónde a veces los vientos soplan a favor y a veces, en contra, pero seguimos navegando todos juntos, capitanes/as, contramestres y marineros/as.

Aprendamos de ellos en esto de vivir y morir

Categorías: Cartas

3 comentarios

naomi hasson · 23/03/2020 a las 9:16 am

Gracias que bonitaxx

Idoia · 22/04/2020 a las 7:36 pm

Ha sido maravilloso leerte y creo que sí, los niñ@s tienen un mundo interior ejemplar. Gracias por esto💋🌹❤️

Immaculada Subirana · 24/04/2020 a las 12:43 pm

Efectivamente, cuando conseguimos estar presentes, sin evadirnos y simplemente SER, de modo honesto, como dices, es cuando los niños conectan con lo que ocurre y lo atraviesan sin juicios ni miedos… Gracias Mar por esta útil y bonita carta!

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