Introducción

Dada la situación actual en el mundo, muchos niños y niñas están viviendo diferentes situaciones de pérdida. Bien pensado -y aunque a veces nos cueste de aceptar y comprender- las pérdidas son algo inherente a la vida. Conviene pues aprender a llevarlas y manejarlas bien (emocional y vitalmente hablando) para que los peques las puedan atravesar de la mejor manera posible.

Cada pérdida significativa es una pequeña muerte porque mi vida ya no vuelve a ser como antes. Eso sí: el duelo vivido con amor, paciencia y respeto me prepara para otras pérdidas, y sobre todo para la muerte física de algún ser querido. Es así y quien ha perdido, lo sabe.

Creo importante saberlo, tenerlo en cuenta y entonces mirarlo de frente: es que sé por experiencia que cualquier otra alternativa (evasión, ignorancia u ocultamiento) a la larga sólo causa más dolor y soledad.

El proyecto que te estoy presentando nace después de 25 años investigando y formando (formándome yo y más tarde formando a otras personas) en la normalización de las pérdidas y la muerte en la educación social, familiar y escolar.

Es cuando empiezo a vivir teniendo en cuenta la impermanencia y la finitud, que la vida cobra otro sentido. Además en la investigación que llevé a cabo para mi tesis doctoral, comprobé cómo -pese a lo que nuestra cultura pretende transmitirnos- los niños y niñas viven las pérdidas y la muerte de una manera más natural y no traumática.

Los peques apuestan por la vida y viven en el presente con el único objetivo de sacarle todo el jugo a los días. Son pequeños investigadores, aprendiendo a vivir y con toda su energía enfocada en ello. Si los adultos pudiéramos verlos así, ¡ cuánto aprenderíamos de ellos!

Mi intención desde aquí es ayudar a las familias y educadores/as a manejar saludablemente las situaciones de pérdida o muerte, de manera consciente y generosa.

Descripción

El proyecto El recuerdo agradecido está pensado para que niños y niñas de entre 5 y 8 años puedan despedirse creativamente de las cosas, situaciones y personas.

Cuando puedo cerrar una situación de pérdida con una buena despedida, el duelo es más llevadero: cuando algo acaba, algo empieza.

Cuentos

El proyecto comenzó con la publicación en 2005 de ¿Dónde está el abuelo? y abarca una colección de cuentos que iré publicando por separado. Cada uno trata la muerte de un ser querido diferente (el abuelo, la abuela, la mascota, etc.) y también habrá historias sobre la separación de los padres, el cambio de país, la pérdida de empleo de los padres y otras pérdidas que pueden suceder en la vida.

Maleta didáctica

Acompaño cada cuento de otros materiales escritos: una carta al niño o niña; una carta a los educadores (padres, profesores, tutores, etc.) y una propuesta de actividades para decir adiós.

Protagonistas

El objetivo principal es acompañar a los peques en esos momentos delicados de la vida, dándoles el protagonismo: Y tú, ¿cómo dices adiós?  Yo propongo algunas actividades creativas, y también sugiero que ellos a su vez inventen su propia manera de decir adiós. Les invito además a que lo cuenten en un espacio interactivo virtual, donde intercambiar experiencias con otros niños y niñas.

El ritual compartido

El proyecto no es un libro sobre cómo superar el duelo. Es más bien la invitación a participar en un acto ritual y compartido, algo que los niños pueden entender y realizar perfectamente. Los ritos -algo que ha perdido su valor en la actualidad- son muy importantes para todos, pero especialmente para los niños porque cierran y abren etapas de la vida. Y la propuesta de que sea compartido es porque cualquier dolor, lo atravesamos mejor si no nos sentimos solos.

Derechos del niño

Quiero señalar que este proyecto se enmarca en la filosofía de la Convención sobre los Derechos del Niño (CDN). Hay cuatro principios fundamentales en los que se basan los derechos de la infancia:

  1. La no discriminación: todos los niños tienen los mismos derechos.
  2. El interés superior del niño: cualquier decisión, ley, o política que pueda afectar a la infancia tiene que tener en cuenta qué es lo mejor para el niño.
  3. El derecho a la vida, la supervivencia y el desarrollo: todos los niños y niñas tienen derecho a vivir y a tener un desarrollo mental y emocional adecuado.
  4. La participación: los menores de edad tienen derecho a ser consultados sobre las situaciones que les afecten y a que sus opiniones sean tenidas en cuenta.

Ideas educativas e innovaciones importantes

Por último, destaco cuatro ideas educativas contenidas en este proyecto y que me parecen fundamentales para un desarrollo mental y emocionalmente sano del niño o niña:

  1. Educar para la autonomía y la independencia.
  2. Educar para las pérdidas y la muerte.
  3. Educar mentes indagadoras y cuestionadoras.
  4. Educar desde la vinculación a la Naturaleza.

Me apetecía mucho concretar dos innovaciones importantes en cuanto a los recursos existentes para el duelo en la infancia: implicar a la familia y dar protagonismo a los peques.