Tanto en la familia como en la escuela, me ofrezco para colaborar de manera puntual (si ocurre una eventualidad trágica) y también en prevención, a través de talleres familiares y para docentes, charlas en AMPAs, etc.

Familia

¿Verdad que, cuando nosotros no existíamos, existían los que ahora no existen?
Niña de 6 años

Recuerdo una anécdota en el Instituto de Secundaria donde desarrollaba el trabajo de campo de la Tesis . A pesar de ser los propios alumnos quienes habían elegido este tema -entre otros muchos- para tratar en la hora de Tutoría, un chico ruso me dijo: “¿No crees que somos un poco jóvenes para tratar el tema de la muerte?”. A lo que me salió contestarle: “Ah, ¿es que solo se mueren las personas mayores?”.

Las niñas y los niños viven las situaciones de cambio, pérdida o muerte muy influenciados y condicionados por cómo lo viven los adultos en la familia: cómo gestionan la comunicación de los eventos trágicos o triste, cómo deciden incluirlos (o no) en los asuntos “serios” que suceden en la familia.

La muerte contiene un valor formativo profundo, único porque nada más puede proporcionarlo de una manera tan completa como cuando vivimos conscientes de nuestra finitud. Por eso creo que son tan importantes los Talleres familiares donde todo esto se facilita de una manera fluida y natural.

 

Escuela

“¿Verdad que si te mueres y te pasan miles de años por encima te vuelves piedra fósil?”
Niño de 5 años

La escuela es el segundo lugar donde los niños pasan más tiempo (a veces, se convierte en el primero). Y forma parte de ese espacio de con-vivencia toda la paleta de colores de la vida: las presencias y las ausencias, los entusiasmos y las frustraciones. En cualquier momento puede suceder la muerte de un miembro de la comunidad educativa o el familiar de alguien que pertenezca a dicha comunidad. Conviene saber estar desde el respeto máximo, conviene no ignorar el hecho, conviene saber qué hacer y qué no hacer en cada caso.

Por otro lado, el manejo que tienen los niños y las niñas de las situaciones de cambio, pérdida o muerte es siempre admirable y ejemplar… siempre y cuando los adultos que les rodeen no contaminen sus procesos con miedos, prejuicios, ocultamientos, etc. Podemos aprender mucho de ellos y ellas, si nos lo permitimos y les reconocemos. Por eso resultan tan importantes los Talleres que proponemos a las escuelas, tanto a nivel de informar/formar a los docentes y familias como a nivel de poder observar qué “dicen” los niños y las niñas a través de sus palabras, sus dibujos o sus creaciones artísticas.

Además, puedes contactarme para organizar un Itinerario formativo completo en tu centro educativo.